domingo, 6 de noviembre de 2016

Domingo 06 de noviembre 2016
Evangelio según san Lucas (20,27-38):

 VIVIR EL EVANGELIO UNIDO A JESÚS
Y LOS HERMANOS


Comentario P. Manuel Jesús Ibáñez  Aldunate
Pareciera que el Señor me dice: "Lo más importante en mi Evangelio es que estás llamado a vivir una vida en plenitud, para acceder a la Vida Eterna que te tengo preparada. No intentes asimilar esa Vida bajo la lógica de la que tienes hoy. Te he amado desde siempre y te invito cada día para que te acerques más a Mí y me conozcas en profundidad. Ocúpate únicamente en vivir de forma intensa cada minuto junto a tus hermanos, amándolos como Yo los amo.

Hoy me llaman poderosamente la atención las palabras de Jesús respecto de Dios como un Señor de Vida. Muchas veces yo mismo he actuado como un saduceo, pensando en la ley que debe regir la Vida Eterna. Y me preocupo más de los aspectos formales y terrenales que en el inmenso regalo que el Señor nos hace al invitarnos a habitar para siempre en su presencia. Cuánto más sencilla

Gracias Señor Jesús por recordarme la presencia del Señor en medio de mi vida. Gracias por invitarme a poner los ojos en lo realmente importante, que es el regalo de la Vida Eterna. Te pido perdón por todas aquellas veces en que me he comportado como un saduceo. Ayúdame a tener siempre presente el don de la Eternidad y a testimoniarla con mis acciones cotidianas.

 María Santísima, tú que subiste al Padre y vives con Él para siempre, guía mis pasos
 
Fuente: Schoensatattvivo 



MISERICORDIA
 
" La misericordia  es el vestido de luz que el Señor nos ha dado en el bautismo. No debemos dejar que esta luz se apague, al contrario, debe aumentar en nosotros cada día para llevar al mundo
 la Buena Nueva de Dios
 Benedicto XVI
 
 
 
 
 

viernes, 4 de noviembre de 2016

UNA ESPIRITUALIDAD PARA EL SIGLO XXI

 Por Víctor Rey R
En el mes de septiembre pasado participé en el aniversario 40° de la Fundación Kairós en Buenos Aires, Argentina.  En ese encuentro que convocó a unas 70 personas, se conversaron los desafíos contemporáneos a la misión cristiana.  Según los organizadores uno de los temas más votado como desafío fue: “Una espiritualidad para el siglo XXI”. La dinámica para abordar el tema me pareció muy buena.  Nos distribuyeron por grupos etáreos y nos asignaron dos preguntas:
1.-¿Qué entendemos por espiritualidad? y 
2.-¿cómo debería ser la espiritualidad para este tiempo?

No hubo ningún “gurú” que abordó el tema y dio su receta.  Las conclusiones fueron elaboradas por los grupos.   Aquí presento mi personal reflexión sobre el tema y doy gracias por enriquecer mi reflexión con las voces que se expresaron en ese evento.

En su sentido originario espíritu, de donde viene la palabra espiritualidad, es lacualidad de todo ser que respira. Por lo tanto es todo ser que vive, como el ser humano, el animal y laplanta. Pero no sólo eso, la Tierra entera y todo el universo son vivenciados como portadores de espíritu,porque de ellos viene la vida, proporcionan todos los elementos para la vida y mantienen el movimientocreador y organizador.

ESPIRITUALIDAD es la actitud que pone la vida en el centro, que defiende y promueve la vida contra todos los mecanismos de disminución, estancamiento y muerte. En este sentido lo opuesto al espíritu no es cuerpo, sino muerte, tomada en su sentido amplio de muerte biológica, social y existencial. 

ALIMENTAR LA ESPIRITUALIDAD
Alimentar la espiritualidad significa estar abierto a todo lo que es portador de vida, cultivar el espacio de experiencia interior a partir del cual todas las cosas se ligan y se religan, superar los compartimentos estancos, captar la totalidad y vivenciar las realidades como valores, evocaciones y símbolos de una dimensión más profunda. El hombre/mujerespiritual es aquel que siempre p e r c i be el otro lado de la realidad, capaz de captar la profundidad que se revela y vela en todas las cosas, y que consigue entrever la relación de todo con la Última Realidad.

NO DEL PODER  NI  LA ACUMULACIÓN...
La espiritualidad parte no del poder, ni de la acumulación, ni del interés, ni de la razón instrumental;arranca de la razón emocional, sacramental y simbólica. Nace de la gratuidad del mundo, de la relacióninclusiva, de la conmoción profunda, del movimiento de comunión que todas las cosas mantienen entre sí, de la percepción del gran organismo cósmico empapado de huellas y señales de una Realidad más alta ymás última.

Hoy en día sólo llegamos a este estadio mediante una crítica severa del paradigma de la modernidad, asentado en la razón analítica al servicio de la voluntad de poder sobre los o t r o s y sobre la naturaleza.

Necesitamos superarlo e incorporarlo en una totalidad mayor. La crisis ecológica revela la crisis de sentido fundamental de nuestro sistema de vida, de nuestro modo de sociedad y de desarrollo.No podemos seguir apoyándonos en el poder como dominio y en la voracidad irresponsable de lanaturaleza y de las personas. No podemos seguir pretendiendo estar por encima de las cosas del universo, sino al lado de ellas y a favor de ellas.

 El desarrollo debe ser con la naturaleza y no contra lanaturaleza. Lo que actualmente debe ser mundializado no es tanto el capital, el mercado, la ciencia y la técnica; lo que fundamentalmente debe ser más mundializado es la solidaridad con todos los seres empezando por los más afectados, la valorización ardiente de la vida en todas sus formas, la participación como respuesta a la llamada de cada ser humano y a la propia dinámica del universo, la veneración de la naturaleza de la que somos parte, y parte responsable. A partir de esta densidad de ser, podemos y debemos asimilar la ciencia y la técnica como formas de garantizar el tener, de mantener o rehacer los equilibrios ecológicos, y de satisfacer equitativamente nuestras necesidades de forma suficiente.

La ecología ahora está en el centro de las discusiones y de las preocupaciones. De un discurso regional, como subcapítulo de la biología, ha pasado a ser actualmente un discurso universal, tal vez el de mayor fuerza movilizadora del tercer milenio.El actual estado del mundo (polución del aire, contaminación de la tierra, pobreza de dos terceras partesde la humanidad, etc.) revela el estado de la psique humana.

 Estamos enfermos por dentro. Así como existe una ecología exterior(los ecosistemas en equilibrio o en desequilibrio), también existe una ecología interior. El universo no está únicamente fuera de nosotros, con su autonomía, está también dentro de nosotros. Las violencias y las agresiones al medio ambiente lanzan raíces profundas en estructurasmentales que poseen su ancestralidad y genealogía en nuestro interior.Todas las cosas están dentro de nosotros como imágenes, símbolos y valores: el sol, el agua, el camino, las plantas, los minerales viven en nosotros como figuras cargadas de emoción y como arquetipos. 

Las experiencias benéficas que la psique humana ha vivido en su larga historia, en contacto con la naturaleza y también con el propio cuerpo, con las más diversas pasiones, con los otros como masculino y femenino, padre y madre, hermanos y hermanas, dejan marcas en el inconsciente colectivo y en la percepción de cada persona.
La cultura del capital imperante hoy en el mundo, ha elaborado métodos propios de construcción colectiva de la subjetividad humana. En realidad los sistemas, también los religiosos e ideológicos,solamente se mantienen porque consiguen penetrar la mente de las personas y construirlas por dentro.
 
El sistema del capital y del mercado ha conseguido penetrar todos los poros de la subjetividad personal y colectiva, determinando el modo de vivir y de elaborar las emociones, la forma de relacionarse con los otros, con el amor y la amistad, con la vida y con la muerte. Así se divulga subjetivamente que la vida notiene sentido si no está dotada de símbolos de posesión y de status, como un cierto nivel de consumo,de bienes, de aparatos electrónicos, de coches, de algunos objetos de arte, de vivienda en sitios deprestigio.Así la sexualidad viene proyectada como simple descarga de tensión emocional a través delintercambio genital. Se oculta el verdadero carácter de la sexualidad, cuyo lugar no es sólo la cama, sinotoda la existencia humana como potencialidad de ternura, de encuentro y de erotización de la relación hombre/mujer.
 
Otras veces se da satisfacción a las necesidades humanas ligadas al tener y al subsistir; enfatizando el instinto de posesión, la acumulación de bienes materiales y el trabajo solamente como producción de riqueza. Por otra parte la ecología integral procura desarrollar la capacidad de convivencia y de escucha del mensaje que todos los seresl anzan con su presencia y de reforzar la potencialidad de encantarse con el universo, con su complejidad,majestad, grandeza. Busca animar las energías positivas del ser humano para enfrentar con éxito el peso de la existencia y las contradicciones de nuestra cultura dualista, materialista, machista y consumista.
 
 La ecología integral procura habituar al ser humano a esta visión integral y holística. El holismo no es la suma de las partes sino captar la totalidad orgánica, una y diversa en sus partes, articuladas siempre entre sí dentro de la totalidad y constituyendo esa totalidad.Esta cosmovisión despierta en el ser humano la conciencia de su misión dentro de esa inmensa totalidad. Él es un ser que puede captar todas esas dimensiones, alegrarse con ellas, alabar y agradecer ala Inteligencia que ordena todo y al Amor que mueve todo, sentirse un ser ético, responsable por la parte del universo que le cabe habitar, la Tierra.Somos co-responsables del destino de nuestro planeta, de nuestra biosfera, de nuestro equilibrio social y planetario.Esta visión exige una nueva civilización y un nuevo tipo de religión, capaz de re-ligar Dios y mundo,mundo y ser humano, ser humano y espiritualidad del cosmos.
 
El cristianismo está llamado a profundizar la dimensión cósmica siempre presente en su fe. Dios está en todo y todo está en Dios (panenteísmo, que no es lo mismo que panteísmo, que afirma equivocadamente que todo es indiferentemente Dios). La encarnación del Hijo implica asumir la materia e insertarse en el proceso cósmico. La manifestación del Espíritu Santo se revela como energía universal que hace de la creación su templo y su lugar privilegiado de acción. Si el universo es una intrincadísima red de relaciones, donde, todo tiene que ver con todo en todos los momentos y lugares, entonces la forma como los cristianos llaman a Dios, Santísima Trinidad, constituye el prototipo de ese juego de relaciones.
 
 La Trinidad no es un enigma matemático. Significa entender el misterio último como una inter-relación absoluta de tres divinas Personas, que emergen siempre simultáneamente en un juego de interrelaciones hacia dentro y hacia fuera sin fin y eterno.
Según esta visión verdaderamente holística y globalizante comprendemos mejor el ambiente y la manera de tratarlo con respeto. Entendemos las dimensiones de la sociedad que debe ser sostenible y ser expresión de con vivialidad entre los humanos y de todos los seres entre sí. 
 
 Nos damos cuenta de la necesidad de superar nuestro antropocentrismo a favor del cosmocentrismo y de cultivar una intensa vida espiritual al descubrir la fuerza de la naturaleza dentro de nosotros y la presencia de las energías espirituales que están en nosotros y que actúan desde el principio en la formación del universo.  Y, finalmente, captamos la importancia de integrar todo, de lanzar puentes hacia todas partes y de entender el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros como un nudo de relaciones orientado hacia todas las direcciones.

Para llegar a la raíz de nuestros males, y también a su remedio, necesitamos una nueva cosmología espiritual, es decir, una reflexión que vea el planeta como un gran sacramento de Dios, como el templo del Espíritu, el espacio de la creatividad responsable del ser humano, la morada de todos los seres creados en el Amor, etimológicamente, ecología tiene que ver con morada. Cuidar de ella, repararla y adaptarla a eventuales nuevas amenazas, ampliarla para que albergue nuevos seres culturales y naturales es su tarea y su misión.

jueves, 3 de noviembre de 2016

DÍA  DE LA FUNDACIÓN-
 
DÍA DE LA ALIANZA DE AMOR

Celebración Eucarística 18 de octubre 2016
Santuario de Bellavista

HOMILÍA P. MARIANO IRURETA

Evangelio: Lucas 10, 1 – 9

En el capítulo Luc.9,51 el evangelista nos relata que Jesús decidió ir al cielo, por ello se encaminó a Jerusalén. Jesús entendió toda su vida como un camino al cielo, un camino “hacia el Padre”.

El nombramiento y envío de los setenta y dos discípulos lo hace Jesús en su camino a Jerusalén. La mayoría de los comentaristas hablan de los setenta y dos (setenta) como representación simbólica de todas las naciones conforme a la antigua tradición y el envío de dos en dos sirve para promover el apoyo mutuo para la misión.

En esta narración Jesús envía a estos discípulos como sus precursores a los lugares donde tiene intención de ir. Les da instrucciones sobre cómo llevar a cabo la nueva misión que les está confiando, un método efectivo de predicación que puede reavivar nuestra misión, nuestro “Schoenstatt en salida” como la de los setenta y dos.

Nosotros estamos en este tiempo postjubilar con esta actitud y decisión de salir, ser enviados. Por eso decimos en este día de la Alianza, del comienzo de nuestra misión, como aliados de nuestro Padre y Profeta: “Aquí estoy Señor, aquí estoy Mater, envíame”. Queremos ser enviados a nuestras parroquias y capillas, a nuestros barrios y ciudades.

Conocer la ciudad, sus necesidades, estar más presente en las realidades de la iglesia de mi barrio, en sus pastorales, entre su gente.

Las instrucciones que le da Jesús a sus 72 discípulos nos la da hoy a nosotros y nos pueden servir para iluminar nuestro “Schoenstatt en salida”.

1. La misión es enorme.


La misión es enorme, nos sobrepasa. Había muchas personas que rescatar, que salvar. Jesús les dice que la mies es abundante, pero los trabajadores son pocos. Por eso nadie sobra. Nadie puede sentirse excluido, o decir, no soy digno o no estoy preparado. Todos estamos llamados, tanto los que hemos llegado de mañana, al mediodía o en la tarde. Todos tenemos el mismo salario y misma misión. Como dice nuestro Padre: “Vemos como el Occidente camina a la ruina y creemos que estamos llamados desde aquí a realizar un trabajo de salvataje, de construcción y de edificación”. (Homilía del 31 de Mayo).

2. La misión no es una tarea fácil.


Los envía como corderos entre lobos; ¡puede haber oposiciones, persecuciones, confrontaciones y otros retos que pueden devorarles... como hacen los lobos con los corderos! El Señor es realista, no les muestra una situación fácil, al contrario. Sabemos que en Chile y en Occidente el ambiente es difícil, cada vez más anti eclesial. Es importante que no nos agobiemos, ni desanimemos, cansarnos espiritualmente. Hoy para ser apóstoles y misioneros tenemos que ser también un poco mártires. Así lo entendió y vivió nuestro Padre y Fundador. Ello quedó expresado en la Hora del Cenáculo en el Hacia el Padre: “En el Cenáculo imploraste para la Iglesia al Espíritu Santo quien la liberó de las miserias de la mediocridad, la inició en la doctrina de Cristo y avivó en ella el espíritu de apóstoles y de mártires”.

3. La oración corazón de la misión.


“Por tanto pedid al dueño de la mies mande trabajadores a su mies”, y probablemente para todo lo demás que requiere el éxito de la misión –valor, gracia, fortaleza, celo, ideas, sabiduría, elocuencia... Dios es la fuente de todo lo que necesitamos para la misión, la misión es de Dios

y es Él! La oración nos da la paciencia de Dios, para saber captar los tiempos y momentos de Dios, nos quita la ansiedad.

La oración es el corazón de la misión y el corazón de la oración para nosotros es la vinculación al Santuario.

Esta oración en Alianza de Amor, unida a nuestro Santuario – y red de Santuarios- tiene que alimentar nuestra esperanza e ideales. Es allí donde experimentamos el amor de predilección que Dios nos tiene, nos hacemos niños, instrumentos, recibimos misericordia.

En la oración en el Santuario entregamos nuestra debilidad y fragilidad de instrumentos. En el Santuario "presentamos a la Sma. Virgen nuestro desvalimiento y ella nos regala también su desvalimiento, pero también su buena voluntad. ¿Qué pide en cambio de nosotros? El reconocimiento de nuestro desvalimiento...La Sma. Virgen permanece fiel. No tienen porque angustiarse.". (Homilía del 31 de Mayo).

Sólo como hombres y mujeres de oración podemos vivir en la realidad de la Fe práctica en la Divina Providencia. El pos y pregustar la presencia de Dios en la vida real, detrás de cada acontecimiento, que realiza el hombre providente sólo es posible a través de la meditación de la vida, como la llamamos.

Nuestro aporte al Santuario es la contribución al Capital de Gracias, a la fuente santa de gracias. Así todos solidariamente podemos beber de esta fuente de gracias. Así mutuamente nos sostenemos los brazos, para que sigan siempre alabando y no caigan. «Así nuestra Señora y Soberana erigirá aquí su trono de manera especial, repartirá sus tesoros y obrará milagros de gracias». A Ella le debemos crear espacios, santuarizando el mundo y nuestras realidades, para que en todas parte erija su trono y haga nacer a Cristo de nuevo.

4. La necesidad de confiar en Dios


“No llevar dinero, ni alforjas, ni sandalias”. Más allá de las estrategias o proyectos nos confiamos plenamente a los caminos de Dios, en las puertas que El nos vaya abriendo. El es nuestra luz en el camino. Esto significa rechazar la acumulación excesiva de posesiones materiales y de seguros humanos.

La sencillez, la austeridad, la sobriedad de vida deben ser nuestro aval como misioneros. Un ejemplo de ello es la Virgen Peregrina. Como Ella, en forma sencilla, nos va abriendo camino, iluminando senderos nuevos y tocando corazones.

Nuestra confianza tiene sus raíces en la Alianza de Amor, es profundamente mariana. Los tiempos de hoy nos exigen una confianza heroica. Es por ello que en todas las situaciones de la vida, rezamos una y otra vez, abandonándonos confiadamente en la fidelidad de la Sma. Virgen: "En tu poder y en tu bondad fundó mi vida...". 

 5. Confiar en la hospitalidad del pueblo de Dios.


La misión es siempre en comunión, más es expresión, seguro y camino. La comunión realiza la misión. Uno de los regalos más grande del Jubileo ha sido que nos hemos experimentado como Familia, una sola, en el corazón del Padre (“Cor Unum in Patre”). Tenemos que ser constructores de esa comunión, crear puentes entre nosotros, estrechar manos, contagiarnos, encendernos y apoyarnos mutuamente. Uno de los grandes pecados ha sido la división entre iglesias, comunidades y creyentes. Ese anhelo de Jesús: “Que sean uno Padre, como Yo y Tú somos uno, para que el mundo crea”, simplemente no lo hemos realizado, al contrario muchas veces lo hemos eliminado. No puede ser. Es un llamado a vivir conscientemente el “Cor Unum in Patre”.

Estos nos anima e impulsa a valorarnos mutuamente, a cuidar nuestro trato, a hacer siempre posible nuestro diálogo, a no cerrarle nunca a nadie las puertas, a evitar silencios que crean abismos. Es por ello que nuestra relación debe suceder siempre con tacto, con tino, buen tono, con tiempo y sobre todo, como dice nuestro Papa Francisco, con ternura (misericordia), la misma que tiene Dios con nosotros. Estas "t" nos pueden ayudar a practicar nuestro "Cor Unum in Pater".

Esta comunión la buscamos y alcanzamos también con otras comunidades de la Iglesia y más allá, donde también Dios ha tocado los corazones y transformado vidas.

5. La urgencia de la misión.


“No saludar a otros por el camino...”. Pareciera que no hay tiempo que perder en asuntos que no están relacionados con la misión. Es la urgencia que se anidó en el corazón de María para dejar Nazaret y partir donde su prima Isabel. Es la urgencia que le hizo clamar a Pablo: “El amor de Cristo nos urge”. Es la misma fuerza que impulsó a nuestro Padre a visitarnos: “Por eso es que tenemos el valor de exclamar con Pablo: ¡No puedo dejar de predicar!. No puedo hacer otra cosa.”(Homilía 31 de Mayo). Nuestro Padre nos dice: “La Alianza de Amor es el pensamiento central que nos mueve, que nos impulsa constantemente y que nos asegura una paz inalterable en todas las situaciones”. (Homilía 31 de Mayo).

6. El mensaje central de la misión: la proclamación del Reino de Dios.


“El Reino de Dios está cerca de vosotros”. Es el anuncio del amor, de la verdad, libertad, paz y vida. Para nosotros es llevar la Alianza de Amor para todos, especialmente en las periferias, santuarizar nuestra realidad, saber ser concretos y hacer posible una cultura de alianza. La Santísima Virgen nos quiere usar como sus instrumentos “desde acá”, desde todos los Santuarios y Ermitas, para santificar nuestra realidad y todo el mundo.

Esta Alianza de Amor siempre ha sido una Alianza de Amor de la Misericordia. El amor de la alianza es siempre misericordia, don gratuito de lo alto, que nos hace a nosotros instrumentos de misericordia. Estamos llamados a vivir la Alianza para todos en un estilo y forma de misericordia para poder hacer posible una cultura de misericordia.

Querida Familia, esta tierra está marcada por el envío, por el nuevo envío, un envío que transforma y santifica: “Santo es este lugar porque la Stma Virgen ha escogido este terruño....y desde este lugar saldrán, crecerán y trabajaran fecundamente hombres santos. Este es un lugar santo, porque desde aquí se impondrán santas tareas, es decir, tareas que santifican, sobre débiles hombros” (Homilía 31 de Mayo).

En esta hora de gracias, del “Schoenstatt en salida” afirmamos como persona, familias y en comunión: “Adsum, aquí estoy, envíame”.

Fuente:www.schoenstatt,cl

 
 
 

martes, 1 de noviembre de 2016


 02 de  noviembre Evangelio
Nuestra Señora de Lourdes. Jornada Mundial del Enfermo
DIA DE LOS DIFUNTOS... NUESTROS  DIFUNTOS
Abramos el corazón a la esperanza:
"en la casa de mi Padre hay muchas habitaciones...

Evangelio según san Juan (14,1-6):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.»
Tomás le dice: «Señor, no sabemos adonde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.»

Fernando Torres cmf
 
      Hoy es un día para moverse entre el dolor y la esperanza. Lo primero que se nos viene a la mente son nuestros difuntos. Esos que son inequívocamente “nuestros”. Por familia, por amistad, por... Están en nuestra memoria y en nuestro corazón. Cuando se fueron, nos hicieron sentir huérfanos. Y nos dejaron en una soledad tremenda. En algún momento llegamos a pensar que cómo era posible que siguiera amaneciendo cada día después de lo que habíamos pasado.

El dolor nos contrajo, nos paralizó, nos dolieron hasta los huesos. Hoy ya no duele tanto –el tiempo pasa– pero siguen ahí, “nuestros” difuntos, clavados en la memoria, formando parte de nuestro día a día. Hay es día para acordarnos de ellos. Pero el recuerdo doloroso se nos anima en la esperanza que nos da la fe. Porque Jesús resucitó. Porque Jesús venció a la muerte. Porque no puede ser que tanto amor –el amor de Dios y el nuestro– desaparezca para siempre. Porque el amor pide vida y comunicación. Así desde la fe vivimos este día. 

      Pero la mirada cristiana nos abre los ojos a otra perspectiva más amplia. No basta sólo con acordarse de los familiares, de los vecinos, de los cercanos. El Reino nos habla de universalidad, de familia que va más allá de los lazos de la sangre y de la carne, de la raza y la nación. El Reino rompe barreras y nos hace sentirnos hermanos de todos los hombres y mujeres de este mundo. Hoy, como siempre, todos son hermanos nuestros. Porque todos son hijos del mismo Padre que está en el cielo. Ni uno se escapa a esa identidad profunda. 

      Teníamos que tener esta dimensión tan importante para el cristiano como es la universalidad en este día en que conmemoramos a todos los fieles difuntos. A todos. Y podríamos empezar por los más lejanos. Por los más desconocidos. Sería bueno que nos acordásemos de los difuntos sin nombre, anónimos. Esos de los que no se acuerda nadie. Hay muchos. Me contaron una vez que en el cementerio de una población de la costa sur de España, cerca del Estrecho de Gibraltar, allá donde África está muy cerca de Europa, hay unas cuantas tumbas sin nombre. Han enterrado allí los cuerpos de los inmigrantes que el mar fue dejando en sus playas. Sin nombre. Sin nacionalidad. Sin identidad. Sin papeles. Pienso en esos difuntos de los que igual nadie se acuerda. Pienso en los que han destrozado las bombas en tantas guerras como hay a lo largo y lo ancho de este mundo. Ellos también son “nuestros” difuntos. Porque también son nuestros hermanos.
     
 Abramos el corazón a la esperanza. Sintiendo el dolor pero llenos de esperanza. Porque Jesús ha vencido a la muerte. Y nosotros venceremos con él. Porque en la casa de su Padre hay muchas moradas preparadas para nosotros, sus hijos

Fuente: www.ciudadredonda

Letanía de los Santos


 
 
 
 
 FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS
 
ORACIÓN Dios todopoderoso y eterno, que nos concedes celebrar los méritos de todos los santos en una misma solemnidad, te rogamos que, por las súplicas de tan numerosos intercesores, nos concedas en abundancia los dones que te pedimos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén
    Fuente: FB- Pedro P- Torres C , Diácono -Thno