miércoles, 19 de abril de 2017

CARGA ESPIRITUAL EN  SANTUARIO DE MONTAHUE"
 
Gracias a la insistente preocupación de  Rogelio por  invitar a participar  de la eucaristía  de cada  18 de mes,  ayer  martes 6 participamos de dicha celebración. Héctor Marín dispuso su vehículo  y   con él Héctor Morales.  Miguel Pinto llegó solo también con su vehículo, ya que no llegó nadie más a la cita. Por su  parte,  Rogelio  llevó al parcito Claudio y  al suscrito
Me complace compartir  mi vivencia  de esta  ocasión y antes de ello  recuerdo lo dicho por un hermano que  dijo en más de una  ocasión que  hay momentos  que sufre de "sequedad espiritual" 
Siempre en mi vinculación religiosa he mantenido que  para mantenerse fortalecido  en la  fe y en el  apostolado es  necesario disponerse para momentos extras para "cargar las baterías espirituales". Entonces cuando Rogelio  me recordó esta posibilidad de viajar a Montahue, no dudé   en  ir al Santuario  de nuestra  MTA y por ende cargar mis baterías  y así evitar también tener  alguna " sequedad espiritual".
Además de lo acostumbrado la  eucaristía  tuvo una especial significado ya  que  un grupo de  damas que especialmente  están preocupadas  del Santuario celebraron 55 años  en esta labor. Luego,  conocimos  los diferentes  grupos que y que  permiten la coexsistencia  de este  lugar  schoenstattiano y que  me llamó la atención por  el relevante compromiso  de todos ellos.
EN EL SANTUARIO-
 Ignorante  de lo la forma  del ceremonial, ingresé a la capilla  donde  tuve  el  correspondiente recogimiento y  suscribí  mi compromiso con  la Mater  y que estampé  en una hojita que me pasó Rogelio  y que  luego  deposité en el incinerador. 
 
Como epílogo. muy fortalecido y que  obviamente me  ayudará a  viajar  muy acompañado  de Ella

jueves, 13 de abril de 2017

Evangelio según San Juan, capítulo 13, 1 - 15
"¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?"
Jueves Santo. Misa de la Cena del Señor
DIOS SE HACE PEQUEÑO PARA SERVIRNOS
Meditación de Philippe Morizon Rubio
Jesús pareciera decirnos: Les he dado este ejemplo, para que hagan lo mismo entre ustedes. Lavar los pies no es solo un signo de humildad en el servicio. Lavar los pies tiene también un sentido de purificación: para luchar contra el pecado y perfeccionarnos en el amor necesitamos de la ayuda de otros. Necesitamos lavar y ser lavados. Un acto de compasión con mi hermano o una buena corrección fraterna, son formas de lavar los pies, y no son otra cosa que el reflejo de la misericordia purificadora de nuestro Padre con sus hijos.
Siempre que escucho este Evangelio me conmuevo por la actitud de Jesús, que siendo Dios se hace pequeño para servirnos. Pero también me pongo en los pies de Pedro y pienso como los cristianos estamos llamados no solo a entregar amor, sino también recibirlo. Y esto a veces puede ser más difícil: Tal como en la liturgia me da pudor cuando me lavan los pies, dejarme corregir por otro o dejarme ayudar de verdad, significa reconocer mi pequeñez frente a Dios y a mi hermano.
Señor Jesús, en la víspera de tu pasión te doy gracias por regalarnos un signo tan precioso como el lavado de los pies. Bendito y alabado seas porque siendo Dios te hiciste el más pequeño entre los hombres, realizando en plenitud la voluntad del Padre. Te pido la gracia de asemejarme a ti en el servicio dedicado en mi vida diaria, y en la humildad para reconocerme tal como soy frente a Dios y a mis hermanos. Te lo pido por intercesión de María, servidora silenciosa y compañera en tu pasión.
AMÉN

martes, 11 de abril de 2017

TRIDUO PASCUAL
 
 
La palabra triduo en la práctica devocional católica sugiere la idea de preparación. A veces nos preparamos para la fiesta de un santo con tres días de oración en su honor, o bien pedimos una gracia especial mediante un triduo de plegarias de intercesión.
El triduo pascual se consideraba como tres días de preparación a la fiesta de pascua; comprendía el jueves, el viernes y el sábado de la semana santa. Era un triduo de la pasión.

En el nuevo calendario y en las normas litúrgicas para la semana santa, el enfoque es diferente. El triduo se presenta no como un tiempo de preparación, sino como una sola cosa con la pascua. Es un triduo de la pasión y resurrección, que abarca la totalidad del misterio pascual. 
Cristo redimió al género humano y dio perfecta gloria a Dios principalmente a través de su misterio pascual: muriendo destruyó la muerte y resucitando restauró la vida. 
El triduo pascual de la pasión y resurrección de Cristo es, por tanto, la culminación de todo el año litúrgico.
Luego establece la duración exacta del triduo
Estos  tres días, que comienzan con la misa vespertina del JUEVES SANTO y concluyen con la oración de vísperas del DOMINGO DE PASCUA, forman una unidad, y como tal deben ser considerados. Por consiguiente, la pascua cristiana consiste esencialmente en una celebración de tres días, que comprende las partes sombrías y las facetas brillantes del misterio salvífico de Cristo.
 Las diferentes fases del misterio pascual se extienden a lo largo de los tres días como en un tríptico: cada uno de los tres cuadros ilustra una parte de la escena; juntos forman un todo. Cada cuadro es en sí completo, pero debe ser visto en relación con los otros dos.
Interesa saber que tanto el viernes como el sábado santo, oficialmente, no forman parte de la cuaresma. Según el nuevo calendario, la cuaresma comienza el miércoles de ceniza y concluye el jueves santo, excluyendo la misa de la cena del Señor 
 El viernes y el sábado de la semana santa no son los últimos dos días de cuaresma, sino los primeros dos días del "sagrado triduo".

Fuente Cathoilic.net

sábado, 8 de abril de 2017

 08 de abril Evangelio según  
San Juan, capítulo 11,45-56.
ESTE  HOMBRE  REALIZA  MUCHOS  SIGNOS
Meditación de María Verónica Muñoz de Bascuñán
Jesús parece decirnos: Un solo hombre puede salvar a la humanidad y la misma humanidad se destruye día a día con leyes que van en contra de todo lo que les he enseñado. Yo muero cada vez que me dan la espalda, cuando van perdiendo la fe, cuando se hunden en sus problemas y no me piden un consuelo. Resucito en cada sacramento donde dejo un signo en su corazón, en cada oración bien sentida, con una fe inquebrantable sabiendo que si es querer del Padre los ayudará. Espero resucitar en esta Semana Santa en todos los corazones del hombre y darles la esperanza de la vida eterna.
A Jesús todos ya lo habían reconocido, le temían y lo condenaban. Qué pena da saber que Jesús se sacrifica por todos. No puedo imaginar vivir en ese tiempo. Me pregunto si yo lo hubiera seguido. Hoy me es fácil amarlo, seguirlo y agradecerle día a día el que haya sacrificado su vida por mí y creer en la resurrección y en la vida eterna. Agradezco creer y acompaño en esta Cuaresma la preparación a la cruz y resurrección, a las gracias que se derraman en la Pascua del Señor.
Señor Jesús, te llevaste los pecados del mundo, la miseria del hombre a la cruz. Gracias por tu amor tan incondicional que te empeñas en enseñarnos la vida eterna aún muriendo tan cruelmente, pero con la esperanza de tu resurrección. Que en mi corazón nunca se borren tus signos que han marcado mi vida en cada uno de los sacramentos que he recibido, en especial la Eucaristía. Quisiera reflejar tu rostro y ser fiel a todo lo que te he prometido y ofrecido en mi vida.
Fuente: schoenstattvivo

viernes, 7 de abril de 2017

Evangelio viernes 07 de abril de 2017 Juan 10, 31 - 42.
CREAN  EN LAS ORAS NO EN MÍ
Meditación de Andrés Torrealba Almarza
Jesús parece decirme: "Cuando sientas que otros te atacan por ser mi seguidor y el de mi Padre, recuerda estas palabras, pues te darán la certeza para mantenerte tranquilo y en paz. Habrá muchos que intentarán decir que mi vida fue mundana y nada extraordinaria y utilizarán esa parte para hacerte dudar, pues en apariencias podría serlo. Sin embargo, sabes que no es eso lo que quiero que vean en mi vida, sino mi sinceridad y amor por los que sufren y por los que se reconocen pecadores. Por eso te pido que creas en mi obra, que es consecuencia de mi amor y el de mi Padre por sus hijos."
Es cierto que me he visto enfrentado varias veces a las dudas que hoy muchos plantean sobre la vida de Jesús y su paso por la tierra. Pareciera ser que hoy está pasado de moda ser religioso y creer en sucesos que sucedieron hace siglos. Pero esas palabras que, en efecto, fueron pronunciadas por Jesús hace ya más de dos milenios atrás, siguen teniendo vigencia y me ayudan a aclarar mis dudas. Las obras de Jesús siguen siendo fecundas hasta hoy y yo mismo he visto como el bien prevalece sobre todo lo malo. Jesús me sigue pidiendo que mi corazón crea en Él y en su participación activa en este mundo a través de nosotros, de su Iglesia.
Jesús, tu humildad es infinita. A veces nosotros, tus hermanos, es como si estuviéramos esperando a que nos ruegues para que volvamos a creer en ti y nuevamente te olvidamos. Siempre existirán quienes intentarán hacernos dudar de tu amor y querrán convencernos de que no eres legítimo. Por eso te agradezco, porque hoy vuelves a darme una pista: tus obras en esta tierra son reales y tangibles y las he visto con mis ojos, he visto cambiar corazones y he sentido esa alegría más de una vez. Que María me enseñe a tener un corazón humilde y manso, que me permita tener la certeza del amor del Padre por sus hijos predilectos.
AMÉN