miércoles, 27 de julio de 2016



 ¿ HA ENCONTRADO  O BUSCADO
EL REINO DE DIOS?
Mateo 13,44-46

«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.

Reflexión y comentario: Rafael Guidotti I.,un laico comprometido
La Buena Noticia de hoy presenta dos breves parábolas del Sermón de las Parábolas. Ambas son parecidas entre sí, pero con grandes diferencias para esclarecer mejor determinados aspectos del Misterio del Reino que nos está siendo revelado por Jesús en ambas parábolas.
• Mateo 13,44: La parábola del tesoro escondido en el campo. Jesús cuenta una historia bien sencilla y bien breve que podría acontecer en la vida de cualquiera de nosotros. Dice: “«El Reino de los Cielos es…    …va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel” Jesús no explica, sino que sencillamente dice: El Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en el campo”...:
(a) El tesoro, el Reino, ya está en el campo, ya está en la vida. Está escondido. Pasamos y pisamos por encima sin darnos cuenta de su existencia.
(b) El hombre encontró el tesoro. Fue por pura causalidad. No esperaba encontrarlo, pues no lo estaba buscando.
(c) Al descubrir que se trata de un tesoro muy importante, ¿qué hace? Hace lo que todo el mundo haría para tener el derecho de poder apropiarse del tesoro. Va, vende todo lo que tiene y compra el campo. Así, junto con el campo adquiere el tesoro, el Reino. ¡La condición es vender todo!
(d) Si el tesoro, el Reino, ya estaba en la vida, entonces es un aspecto importante de la vida que empieza a tener un nuevo valor.
(e) En esta historia, lo que predomina es la gratuidad. Al tesoro se le encuentra por casualidad, más allá de las programaciones nuestras. El Reino ¡acontece! Y si acontece, tú y yo tenemos que sacar las consecuencias y no permitir que este momento de gracia pase sin fruto.

• Mateo 13,45-46:  La segunda parábola es semejante a la primera pero hay en ella una diferencia importante. Trata de descubrirla. 
(a) Se trata de un mercader de perlas. Su profesión u oficio consiste en buscar perlas. Es lo único que hace en la vida: buscar y encontrar perlas. Buscando, encuentra una perla de gran valor. Aquí el descubrimiento del Reino no es pura causalidad, sino que es fruto de una larga búsqueda.
(b) El mercader de perlas entiende el valor de las perlas, pues muchas personas quieren venderle las perlas que encontraron. Pero el mercader no se deja engañar. El conoce el valor de su mercancía.
(c) Cuando encuentra una perla de gran valor, va y vende todo lo que tiene y compra esa perla. El Reino es el valor más grande.
• Resumiendo la enseñanza de las dos parábolas. Las dos tienen el mismo objetivo: revelar la presencia del Reino, pero cada una la revela de forma distinta: a través de descubrir lo gratuito de la acción de Dios en nosotros, y también, del esfuerzo y de la búsqueda que todo ser humano hace para ir descubriendo cada vez mejor el sentido de su vida.
Reflexión personal
• Tesoro escondido: ¿lo has encontrado alguna vez? ¿Has vendido todo para comprarlo?
• Buscar perlas: ¿cuál es la perla que tú buscas y que aún no has encontrado?
• ¿A propósito de qué se dice: buscad, y quien busca encuentra? 

ORACIÓN
¡Oh Dios!, envíanos tu Santo Espíritu para asimilar así tus palabras a nuestras acciones, protégenos  de los males que hay en el mundo. Multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía, podamos merecer la vida eterna prometida. Por nuestro Señor Jesucristo que contigo vive y reina por siempre.Gracias Señor Dios por todo lo que nos das para poder llegar a tener ese lugar prometido en la Casa del Padre. AMÉN.-

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